Plaguicidas

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Plaguicidas sintéticos: clasificación y características de sus compuestos

Uno de los hechos más significativos que caracterizan a nuestros tiempos es el desarrollo científico y tecnológico que, día a día, arroja nuevos conocimientos y resultados, cambiando nuestra vida y costumbres.

El avance que se vive en materia de ciencia y tecnología permite alterar los equilibrios ecológicos de manera global. Uno de los problemas ecológicos más grandes cometidos por el hombre y la ciencia se generó a partir de la invención y la puesta en venta de los plaguicidas sintéticos que a partir de la década de 1940.

Los plaguicidas sintéticos son sustancias creadas en laboratorios que se utilizan para controlar o erradicar insectos que pueden llegar a ocasionar cualquier tipo de plagas que pueden afectar en forma negativa a la producción agrícola. A partir de la aparición de los mismos, se los ha utilizado como base para el control de plagas incrementando su uso en forma acelerada. Este acrecentamiento desmesurado produjo infinidad de problemas y desequilibrios en los distintos ecosistemas en donde han sido aplicados. Existen más de quinientos plaguicidas sintéticos que se utilizan para la agricultura. Entre los plaguicidas sintéticos más utilizados y difundidos se encuentran el DDT, el dieldrín, el aldrín, el heptacloro, el clordano, etc.

plagucidas-sinteticos-tiposEntre los plaguicidas sintéticos existe una clasificación de acuerdo con la composición química que poseen. Se nombrarán y detallarán a continuación los más utilizados y conocidos:

  • CLORADOS: entre este tipo de plaguicida se encuentra el DDT, el gamexane, el aldrín, el dieldrín, el heptacloro y octacloro. Sus moléculas son del tipo soluble en grasas (cuyo nombre científico sería lípidos). Fueron creados y difundidos a partir de 1945, luego de la Segunda Guerra Mundial. Presentan un gran inconveniente: su permanencia es de larga duración ya que las moléculas que lo componen poseen gran estabilidad (su acción puede perdurar por varios años). Otra desventaja es que esta sustancia indeseada entra en las cadenas tróficas a través de la ingesta de un alimento rociado con el plaguicida sintético. En los mamíferos produce trastornos varios e intoxicación hepática. Este tipo de plaguicida se encuentra prohibido en muchísimos países. En la República Argentina no se permite su venta ya que la ley prohíbe su utilización.plaguicidas-sinteticos-productos
  • FOSFORADOS: entre los plaguicidas fosforados se encuentran el parathion y el monocrotofós. Son sustancias sumamente tóxicas aún utilizándose en dosis muy bajas. Sus acción permanece en el vegetal mucho menos tiempo que los clorados pero, hay que tener cuidado en su aplicación debido ya que son sumamente tóxicos y penetran a través del contacto con la piel. Actúan al nivel del sistema nervioso.  Se han producido severos daños en las personas (tanto adultos como niños) llegando al punto de personas descerebradas. La utilización de los plaguicidas sintéticos fosforados se halla prohibida en muchos países. Sin embargo en la Argentina todavía se siguen utilizando ya que resultan ser muy baratos. El parathion es uno de los plaguicidas que se hallan prohibidos en nuestro país pero que, hasta hace poco tiempo, su uso era muy común.
  • CARBAMATOS: entre este tipo de plaguicidas sintéticos se encuentran el aldicarb y el carbofurano. Su efecto es similar a la acción que producen los plaguicidas fosforados. Este grupo de plaguicidas representa una muy amplia gama de sustancias. Entre éstas, se encuentran algunas peligrosamente tóxicas pero también se hallan algunas sustancias que no representan un peligro demasiado grande.
  • PIRETROIDES: dentro de este grupo de plaguicidas sintéticos se encuentran la cipermetrina, la deltametrina, etc. La piretrina es una sustancia que se extrae de la flor de los crisantemos y se utiliza como insecticida natural. Estas sustancias intentan imitar la estructura química de la piretrina. El inconveniente con el que se han encontrado sus creadores es que la molécula de esta sustancia es altamente inestable y se deshace con facilidad. Este problema ha sido resuelto combinando la sustancia con cloro o bromo para brindarle la estabilidad que no poseía.

Actualmente, su uso no representa peligro alguno si se cuidan las dosis a utilizar ya que en dosis grandes puede actuar de modo similar a los fosforados, atacando al sistema nervioso central. Además de los efectos adversos que los plaguicidas sintéticos pueden llegara a ocasionar en las personas, estas sustancias pueden causar daños diversos a la naturaleza y a los ecosistemas en donde se los utilice.

Algunos de los problemas causados por el uso de plaguicidas sintéticos son: la contaminación de cursos y masas de aguas tanto por aplicaciones cercanas a la zona acuífera como por eliminación de residuos de las sustancias utilizadas para fumigar, la destrucción de organismos vivos que resultan beneficiosos para el control de determinadas plagas, la intoxicación y muerte de los animales domésticos que entren en contacto con los venenos, la muerte de los peces que se encuentren en aguas que resulten contaminadas, la aplicación de determinados plaguicidas en dosis no adecuadas genera mayor resistencia en la plaga requiriendo en futuras aplicaciones mayores dosis de producto, contaminación de los alimentos durante la cosecha, el almacenamiento y/o el transporte.