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Abejas carpinteras: amantes de la madera en mal estado

El nombre científico que la ciencia propuso para denominar a las abejas que comúnmente se denominan abejas carpinteras es Xilocopa. El nombre vulgar asignado por el común de la gente es Mangangá o abejorro.

Esta especie pertenece al reino Animal, a la familia de los Anthrophorida y al orden de las Himenópteras. Son un estilo de abeja grande, llamativa, similar a los abejorros, con un color oscuro (azul, negro) metalizado, brillante.

A diferencia de los abejorros que poseen vello en todo su abdomen, las abejas carpinteras poseen vello en todo su abdomen, salvo en una parte: la parte superior. Las abejas carpinteras se diferencian de los abejorros en que no son seres sociales. Este tipo de insecto toma su nombre ya que, mastica la madera estableciendo túneles o galerías donde luego, ponen sus huevos. En este refugio creado específicamente con este fin, los huevos se desarrollarán hasta convertirse en abejas carpinteras adultas. La abeja carpintera hembra selecciona el lugar adecuado para anidar, y comienza a masticar creando los túneles que le servirán luego para instalar su nido. Generalmente, seleccionan maderas que se encuentran en mal estado, con humedad o resecas, etc.

abejas-carpinteras-tiposEstas galerías tienen un centímetro de diámetro y, cuando la abeja llega a los dos centímetros y medio de profundidad, gira hacia la derecha y comienza a construir su nido que puede llegar a medir treinta centímetros. Los trozos de madera van cayendo al piso y se denominan rebaba. Dicha rebaba muchas veces torna su color amarillento ya que se tiñe con el polen que las abejas carpinteras transportan en sus patas. Al final del hueco la abeja carpintera hembra deposita un huevo y lo recubre con una capa de polen de dos centímetros y medio.

Luego se coloca otro huevo y una capa más de polen hasta que se completa todo el hueco que conforma el nido. El macho aguarda afuera del nido mientras la hembra realiza toda esta tarea y monta guardia, protegiéndola. Sólo con su zumbido es capaz de ahuyentar a los agresores ya que no posee aguijón para defenderse.

Características de las abejas carpinteras hembras y machos

Los machos llegan a medir entre doce y veinticinco milímetros y las hembras se distinguen de ellos, no por su tamaño, sino por su color más brillante. Las hembras pueden cavar con sus mandíbulas entre  diez y veinte centímetros. Si la hembra selecciona un lugar ya ahuecado con anterioridad por otra hembra y decide continuar ese hueco, el nido puede llegar a tener un metro de profundidad. La velocidad con la que trabajan resulta asombrosa: pueden llegar a cavar en una semana hasta 25 Mm. de profundidad. El hueco de la entrada del nido mide unos trece centímetros aproximadamente y, al llegar a los veinte centímetros de profundidad, la galería gira en noventa grados para continuar su extensión.

abejas-carpinteras-maderaMuchas veces, una sola entrada puede ser común a muchas galerías. La abeja carpintera hembra realiza el nido con una sustancia llamada pan de abeja que está conformada por polen y néctar o miel masticados y devueltos.

La hembra coloca esta sustancia, sobre ella un huevo y luego sella nuevamente con pan de abeja. De esta manera, los huevos quedan protegidos dentro del nido. Las hembras y los machos de las abejas carpinteras hibernan en los nidos si en el invierno las temperaturas son muy bajas y vuelven a salir en la primavera para copular. Como mucho, la hembra puede llegar a poner ocho huevos en su vida. Estos huevos se convertirán en larvas, que permanecerán desarrollándose en ese estado durante cuarenta días aproximadamente, para luego convertirse en pupas. Las pupas son el estadio anterior para llegar a la vida adulta de esta especie. El tiempo de desarrollo de las pupas es de quince días. Los machos suelen ser agresivos y buscan marcar su territorio.

En presencia de seres humanos, las abejas carpinteras macho pueden incluso parecer más agresivos ya que vuelan cerca del pelo y la cabeza de la persona. Pero hay que tener en cuenta que resultan totalmente inofensivos ya que carecen de aguijón con que defenderse. Las hembras, si bien poseen aguijón, no lo utilizan en contra de los seres humanos.

Al contrario de lo que se cree, este insecto no se alimenta de la madera, sino que sólo la quita de su camino para conformar sus nidos. El hábitat elegido por esta especie para desarrollarse y vivir es a la intemperie o dentro de una casa. Si al aire libre se trata, elegirán ramas, árboles muertos, etc. Si puertas adentro deciden hacer su nido, elegirán puertas, ventanas, aleros de techos, postes de teléfono, barandas, tablas, muebles de madera, etc.

El daño que una abeja carpintera puede causar a cualquier madera es leve pero, con el tiempo y el desarrollo y la expansión del nido, si no son detectadas a tiempo, estas abejas pueden llegar a dañar una gran estructura de madera. Una forma de detectarlas es porque causan a la madera ciertas manchas de color oscuro ocasionadas por las defecaciones de dichos insectos. Un consejo práctico para deshacerse de ellas es tratar la madera con productos anti-plagas y, una vez que hayan sido eliminadas todas las abejas, se debe tapar nuevamente los hoyos para evitar que se vuelvan a formar nidos.