Picaduras de insectos

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Las picaduras de garrapatas pueden transmitir severas enfermedades

Existen distintos tipos de picaduras que podemos visualizar en nuestra vida cotidiana, las más conocidas son las que se relacionan generalmente con la de las arañas; en ocasiones estas pueden ser muy venenosas y, hasta incluso, mortales.

Pero en este artículo en particular haremos referencia a un tipo de picadura muy común pero que no suelen darse en los humanos, sino en los animales, nos referimos a las picaduras de garrapatas; antes de proceder a especificar cómo son, es necesario que repasemos qué es una garrapata.

Estas son criaturas pequeñas que parecen insectos y viven en los campos o bosques, aunque es cierto que pueden atacar a las personas, se inclinan más por las mascotas; suelen saltar hacia ellos cuando los mismos frecuentan lugares infestados; una vez que las garrapatas se asientan sobre la persona, se trasladan a lugares cálidos del cuerpo como también a aquellos húmedos (ingles, axilas y el cuero cabelludo). Una vez adheridas fuertemente a la piel, comienzan a  succionar con fuerza la sangre, es allí en donde se produce la picadura de garrapata; a diferencia de las pulgas, las primeras son bastante grandes, su tamaño se asemeja al de una goma de borrar; son capaces de transmitir distintas condiciones que van desde inofensivas hasta graves.

picadura-garrapata-garrapataLas picaduras de garrapatas pueden parecer para muchos de nosotros como una picadura de mosquito y, aunque es cierto que estos insectos no son portadores de enfermedades, algunos son capaces de transmitir el Lyme, la fiebre manchada de las Montañas Rocosas, la fiebre de garrapatas de Colorado y la tularemia.

Los síntomas de la picadura de garrapata son: dolor muscular o de articulaciones, cuello tieso, dolor de cabeza, fiebre, debilidad e inflamación de los ganglios linfáticos; para localizar la picadura debemos fijarnos en la existencia de una mancha roja en un sitio específico. En casos extremos, la picadura de garrapata puede provocar parálisis y nos damos cuenta de esto cuando sentimos: hormigueo, debilidad, falta de coordinación, etc; cuando esto ocurre no debemos quemar a la garrapata con un fósforo u otro objeto caliente, no debemos matarla, ahogarla ni lubricarla con aceite o vaselina, ni tampoco retorcerla para quitarla.

Prevenir las picaduras de garrapatas

picadura-garrapata-perroEn ocasiones cuando sufrimos de picadura de garrapata debemos buscar asistencia médica, en especial si observamos que una parte de este bicho queda incrustado en la piel; también si se presenta dolor, enrojecimiento en las articulaciones o síntomas de inflamación de los ganglios linfáticos.

Las medidas básicas que debemos tomar cuando sufrimos de picadura de garrapata son: en primer lugar, tomar el insecto cerca de la cabeza o de la boca con una pinza y tirar hacia fuera con mucho cuidado, luego se lavará toda el área con jabón de glicerina; guardaremos la garrapata en un frasco para observar en unos días si aparecen síntomas de algún tipo de patología; en caso de no poder extraer al insecto por completo, entonces deberemos buscar asistencia médica. Como prevención para evitar las picaduras de garrapatas, necesitamos usar ropa adecuada, en especial si transitamos por bosques o espacios en donde proliferan, por ende se recomienda el uso de pantalones y camisas de manga larga en zonas donde la vegetación es alta; también es recomendable introducir las mangas de los pantalones largos dentro de las media para proteger la piernas más eficientemente.

Para contrarrestarlas se pueden utilizar repelentes de insectos, es más factible que las observemos en colores claros; una vez que volvimos a nuestra casa, la persona debe revisar muy bien tanto su ropa como el cuero cabelludo, no nos olvidemos que dichos insectos pueden trepar rápidamente hasta la parte superior del cuerpo.

Si contraemos la enfermedad por picadura de garrapata (Lyme) notaremos un sarpullido alrededor de la picadura y padeceremos síntomas similares a los de la gripe; en ocasiones pueden haber complicaciones neurológicas o cardíacas; en las mujeres embarazadas puede hasta provocar el aborto o malformaciones. El tratamiento para este tipo de enfermedad se realiza con antibióticos por lo menos durante dos semanas, en casos severos es posible que se requiera hospitalización o un tratamiento intravenoso; si observamos síntomas que no podemos curar, debemos necesariamente acudir al médico.