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Fumigaciones aéreas no nocivas para el medio ambiente

En la consideración de organizar un manejo integral de plagas, el encarar una acción de protección y exterminación de plagas a partir de las fumigaciones aéreas es sólo una de las posibilidades, y en algunos casos, la de última instancia en aquellos programas oficiales que responden con responsabilidad a una política de cuidado del medio ambiente en la acción por el control de plagas.

Ante la situación crítica de enfrentar la determinación de programar fumigaciones aéreas, sea para el área de cultivos, parques, jardines, bosques y áreas verdes en general, y también zonas urbanas, las instituciones de gobierno como las organizaciones ambientalistas deben acordar acciones conjuntas a los fines de no sólo salvaguardar aquello que se quiere proteger de las plagas, sino también, cuidar del medio ambiente y de todos los seres vivos. Es justamente por esta razón que en primer lugar debe contratarse a compañías de fumigaciones aéreas, que sean no solamente eficientes, sino también responsables, o sea, que cumplimenten las reglamentaciones definidas por las organizaciones y la institución oficial.

Esto significa principalmente utilizar productos que se hallen registrados ante las autoridades de los Ministerios pertinentes, y que sean lo menos nocivos para la vida natural y humana. Por otra parte es ideal que el uso de insecticidas para fumigar, en particular el utilizado en fumigaciones aéreas, sea de uso seguro para todos los seres vivos, y que sea el adecuado para el problema, una vez identificada la o las plagas para la que se recomienda su aplicación, en lo posible, en la dosis más baja siempre en vista de salvaguardar la naturaleza.

fumigaciones-aereas-avionesEn muchos casos, la aplicación trastorna en los seres vivos por un olor acre que causa, por lo menos, un estado de alergia. Según afirman los técnicos, esta emanación no tiene necesariamente que ver con qué tipo de pesticida se aplica sino con el nivel de solvente en el formulado, dado que el principio activo de los insecticidas, en general, no tiene olor.

Aquellas formulaciones que no contienen solventes son suspensiones, y son aquellas más aconsejables para usar en aquellos casos en que las fumigaciones, en particular, las aéreas, implique la posible intoxicación de personas y animales. De todas formas, y en el caso de aplicarse emulsiones, que son las que contienen solventes, el olor desaparecerá en breve tiempo, aún así, y en el caso de que se fumiguen zonas habitadas, es conveniente que hasta que el pesticida seque, se abandone el lugar (en particular si hay mujeres o hembras de animales en estado de embarazo o lactancia), y se dejen ventilando los ambientes.

Fumigaciones aéreas con productos toxicológicos

fumigaciones-aereas-tanquesLas fumigaciones aéreas con agroquímicos en las zonas de cultivos, y en especial, en aquellas áreas en que además conviven con la naturaleza vegetal y animal, seres humanos, ha sido objeto no sólo de investigaciones a nivel científico, sino también de tipo judicial, que ha tenido lugar no sólo en los estrados judiciales de los gobiernos nacionales sino que termina siendo elevada ante los tribunales internacionales, sobre aquellos con los cuales, la FAO tiene colaboración.

Las correspondientes evaluaciones técnicas son la que consignan si las empresas que realizan las fumigaciones aéreas ajustan su actividad a las normas que condicionan el accionar fitosanitario ante el control de plagas. Es también parte de estas políticas de cuidado sanitario y ambiental, que se delimitan a los efectos del control, las correspondientes áreas agronómicas, y en las que se determina cuál de todos los plaguicidas será aplicado en cada caso y en qué radio será esa aplicación. Para la legislación argentina, los productos fitosanitarios se clasifican según las clases toxicológicas según aquellos riesgos que puedan provocar, y pueden identificarse según el color.

El producto de tipo clase I-a, es el catalogado como sumamente peligroso, se determina como ‘muy tóxico’ y se lo reconoce por la banda de color rojo que debe figurar en su envase.

En las fumigaciones aéreas el producto producto de clase I-b es el clasificado como muy peligroso, y catalogado como ‘tóxico’, y se identifica de igual manera que el anterior, con una banda roja en el envase. Como clase II, se encuentra catalogado el producto de tipo moderadamente peligroso, que se clasifica como ‘nocivo’ e identificado en su envase con una banda amarilla.

Aquellos productos considerados pocos peligrosos, son los que tienen una etiqueta que dice ‘cuidado’ y que cuentan en su envase con una banda azul en su frente. Es también observable que existen productos que no son considerados de peligro y se ponen a la venta con una banda verde en su envase. Al respecto de la legislación operante en cada caso, en aquellas zonas donde las plagas, especialmente en los cultivos, requieren fumigaciones aéreas, también se reclama que la legislación sea revisada constantemente a los fines de conservar no sólo la salud de los campos y los cultivos sino también de todos los seres vivos que comparten cada ecosistema.